
el 2/12 hizo un año de que empezamos otro capítulo en nuestra historia granate, un capítulo donde todos somos un poco protagonistas.
el domingo se puede volver a escribir con letras grandes el nombre de Lanús en la historia del fútbol, las condiciones cambiaron y mucho y la situación es mucho más dificil, ya no dependemos de nostros mismo pero el legado de Ramón parece permanecer intacto. no dependemos la suerte, dependemos del fútbol, del deporte más grande del mundo. No nos encomendamos a San Expedito, ni rezamos al virgen, solamente nos juntamos a ver y a gritar, y a esperar y a hacer fuerza, a pedir cada lateral, a trabar cada pelota, a implorar al satélite porque la señal llegue limpia, a repetir cada cábala, por la dudas, aunque ya lo sabemos, ya nos lo explicó, el gran Ramon (gracias Ramón)
Cabrero, las cosas pasan por que uno hacen que pasen, por eso volvemos a estar otra vez ahí, expectantes, por eso nos volvemos a juntar delante de la pantalla del bar de l'Ateneu, toda penya, para que la fiuerza llegue hasta la fortaleza y hasta todas la pelotas que tiene que entrar el domingo para que el grana vuelva a estar otra vez en lo más alto del futbol argentino.
